Nacionales – Redacción
Un reportaje de CBS News desató este jueves y viernes una fuerte polémica al señalar que el Departamento de Estado de Estados Unidos inició una revisión de los 53 consulados mexicanos que operan en territorio estadounidense, en una medida que incluso podría derivar en el cierre de algunas oficinas.
De acuerdo con la cadena estadounidense, la revisión forma parte de un ajuste alineado con las prioridades de política exterior de la administración de Donald Trump, en medio de una etapa de creciente tensión bilateral por temas de seguridad, narcotráfico y cooperación entre ambos países. CBS añadió que la red consular mexicana es la más amplia de cualquier nación extranjera en Estados Unidos, con presencia estratégica en entidades como California, Texas y Arizona.
El tema fue retomado por medios nacionales la noche del 7 de mayo y la mañana de este 8 de mayo. La Jornada reportó que el Departamento de Estado abrió la revisión de los consulados mexicanos, mientras que El Financiero y El Universal difundieron la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum frente a esa versión.
Durante su conferencia matutina de este viernes, Sheinbaum negó tener conocimiento oficial sobre esa supuesta revisión y rechazó que los consulados mexicanos realicen actividades políticas en Estados Unidos. De acuerdo con El Financiero, la mandataria calificó esa idea como “completamente falso” y afirmó que los consulados están dedicados a trámites, protección consular y apoyo a la comunidad mexicana, especialmente en momentos de redadas o presión migratoria.
En la misma línea, El Universal destacó que la Presidenta negó que los consulados hagan política contra el gobierno estadounidense, mientras La Jornada reportó que sostuvo no tener información sobre la presunta revisión.
Hasta el momento, no hay confirmación pública de que exista una orden definitiva de cierre contra consulados mexicanos. Lo que sí existe es un reporte de CBS basado en fuentes estadounidenses y una reacción inmediata del gobierno de México, que busca desmentir cualquier señalamiento de activismo político desde su red consular.
El tema ocurre en un contexto delicado para la relación México–Estados Unidos, marcado por presiones en materia de seguridad, acusaciones cruzadas y un ambiente político cada vez más ríspido rumbo a nuevas definiciones bilaterales.









