Estatales – Redacción
El futbol amateur, uno de los principales espacios de convivencia social y deportiva en Guanajuato, enfrenta una preocupante realidad tras una investigación publicada por el diario Milenio, la cual documenta la presunta incursión de grupos delictivos en ligas locales de municipios como Celaya, Salamanca e Irapuato.
De acuerdo con el reportaje, organizaciones criminales habrían encontrado en el futbol amateur un nuevo espacio para ganar presencia y control social mediante el patrocinio de equipos y la inversión de importantes cantidades de dinero en los encuentros deportivos.
Fuentes consultadas por el medio nacional señalaron que en algunos partidos dominicales se llegan a invertir más de 100 mil pesos, recursos que se destinan al pago de jugadores, árbitros, alimentos, bebidas y la contratación de los llamados “talacheros”, exjugadores profesionales que reciben entre 15 y 20 mil pesos por un solo encuentro.
Según los testimonios, la estrategia consiste inicialmente en financiar equipos, ofrecer cerveza y atraer a un mayor número de asistentes, para posteriormente monopolizar la venta de bebidas alcohólicas y, presuntamente, introducir la comercialización de sustancias ilícitas.
La investigación también documenta hechos de violencia asociados a esta situación. Integrantes de ligas locales aseguraron que en algunos municipios se han registrado amenazas, irrupciones de hombres armados en las canchas e incluso secuestros de jugadores y aficionados.
En el caso de Irapuato, encargados de espacios deportivos señalaron que ya se han presentado incursiones de comandos armados durante partidos para privar de la libertad a personas, mientras que algunos equipos han denunciado amenazas para alterar el resultado de finales y encuentros decisivos.
El reportaje recuerda además que el estado ha registrado episodios de violencia relacionados con el futbol amateur en años recientes, incluyendo homicidios y ataques en las inmediaciones de las canchas.
Las ligas de futbol de barrio y de nivel amateur representan una de las tradiciones deportivas más arraigadas en Guanajuato, al reunir cada fin de semana a miles de jugadores, familias y aficionados.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han emitido un pronunciamiento oficial respecto a los señalamientos contenidos en la investigación periodística.
La situación ha encendido las alertas entre organizadores y deportistas, quienes consideran indispensable preservar estos espacios de convivencia y evitar que la violencia y las actividades ilícitas terminen por afectar al deporte amateur en la entidad.








